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Modus operandi de las operadoras de telefonía y la Administración de todos los españoles (el Estado)

Sábado 15 de agosto de 2009 · 1454 lecturas

Modus operandi de las operadoras de telefonía y la Administración de todos los espańoles (el Estado)
13. Agosto 2009 | Por Juan Manuel Puértolas | Categoria: Ciencia y Tecnología, Magazine

Actualmente, las antenas de telefonía emiten de forma permanente en la banda de microondas. La frecuencia 3G o UMTS es a 2,2 GHz y los radioenlaces emiten a frecuencias muy superiores, de radar. El fenómeno físico de resonancia de la molécula de agua se produce a los 2,4 GHz.

Nuestro cuerpo contiene un alto nivel del precioso líquido. Cuando se instalan los radioenlaces y se enfocan entre ellos, los haces de radiofrecuencias pueden incidir sobre el noble ciudadano que viva en un último piso de un edificio y que esté tranquilamente en su casa. Tampoco tienen en consideración que algunos ciudadanos de los últimos pisos donde hay instaladas antenas, o en los edificios cercanos, éstos, coincidan en la prolongación del haz de microondas y estén viviendo bajo la exposición residual permanente de haces de microondas.

Estamos hablando de frecuencias de radar. Los controles son de vergüenza: la operadora contrata y paga a la empresa que le hace los controles y cuando esto se hace, la operadora sabe cuál es la estación base controlada, el día y la hora en que se le está midiendo. Una vez hechas las mediciones, la empresa medidora entrega los resultados a su cliente, que es la operadora correspondiente y ésta los reenvía a Industria, cuyos funcionarios se limitan a hacer público el certificado, colocándolo en la web del Ministerio de Industria.

Una vez hechas las mediciones, ya no hay seguimiento público de la instalación y la operadora, desde control remoto, ya puede aumentar la potencia de las antenas. Las Autoridades Sanitarias, ni saben esto, ni lo quieren saber. Los Gobernantes están en la “Luna” y actúan como pasotas ante este problema. La mayoría de los políticos también actúan como indiferentes. El comité de expertos que asesora a la Federación de Municipios y Provincias está formado en su mayoría por personas que han peregrinado por toda la geografía espańola acompańando a las operadoras proclamando las bondades de la telefonía móvil.

Todos están conchabados en una gran irresponsabilidad ¿Por qué no están en ese comité asesor autoridades científicas como: M.J. Azanza, J.L. Bardasano, C. Maeztu, E. Navarro, M. Portolés, C. Gómez Perreta, E. Mayayo Artal o D. Acuńa Castroviejo? (Citas científicas: ASIDES. Una vez estudiado, ¿todavía se atreve alguien a apelar a la ignorancia?).

Patrimonio del Ayuntamiento de Zaragoza no acepta algunas antenas por su aspecto visual, dicen porque están muy altas y piden rebajarlas unos metros para dar su visto bueno. Eso es lo que preocupa a los componentes de la Comisión. ¿No son conscientes de que, con ese criterio, lo que están haciendo es acercar todavía más los emisores a las viviendas y que por lo tanto la densidad de potencia será mayor para quienes pernocten cerca de las antenas?

El Urbanismo socialista del Ayuntamiento de Zaragoza, no respeta la propia Ordenanza que ellos mismos crearon en el ańo 2001, véase la instalación ubicada en el n 4 de la Avenida Pablo Ruiz Picasso: 11 ańos dando largas a la operadora y todavía no ha podido obtener la licencia por desobedecer las normas y la ordenanza y no poder acomodarse a ellas.

En vez de recuperar la legalidad urbanística, Urbanismo del Ayuntamiento de Zaragoza permite que allí siga incumpliendo y esperando a que le llegue su oportunidad.

La Ley de Protección Medioambiental de la Comunidad Autónoma de Aragón en su Anexo VII, dice que las torres de telecomunicaciones quedarán excluidas de ser consideradas como actividad clasificada. Pongan un chorizo en exposición a 15 cm. de una antena emisora de telefonía y se sorprenderán en poco tiempo. Pero según sus Seńorías, esto no es nada.

La solución comienza por estudiar las ubicaciones teniendo en cuenta los aspectos de prevención a la salud y hacer controles estrictos a las operadoras por un cuerpo público especializado y altamente cualificado de la policía y/o la guardia civil, al igual que se controla el tráfico de los vehículos en las ciudades y las carreteras.

Los radioenlaces han de ser sustituidos por el cable de fibra óptica. Mientras tanto, sin estas mínimas garantías, las antenas son un verdadero y auténtico peligro. Muchos gobernantes y responsables políticos también lo son.

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